15/12/07

MI HERMOSA BANDERA VENEZOLANA

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¿QUÉ PODEMOS HACER POR NUESTRO PLANETA?

Imagen alojada en imaXenes.com Nuestro planeta clama por nuestros cuidados, nuestra elevación de conciencia, nuestro amor.
Infórmate acerca del "Cambio climático" pues no es un juego y en verdad necesitamos CON URGENCIA colaborar desde casa.

Con amor

Conny Imagen alojada en imaXenes.com

Con cada año que se inicia hacemos una “siembra”. De nosotros depende que esta siembra sea consciente o vaya de la mano y dirigida por la serie de acontecimientos que nos rodean.
Junto a una siembra externa tenemos el Don y el Soberano Poder de sembrar nuestras Intenciones, Sueños y Proyectos conscientemente.
En el acto de sembrar un árbol podemos entonces sembrar también nuestras PALABRAS, PENSAMIENTOS, EMOCIONES y ACCIONES… y verlos crecer.
Lo primero que suelo revisar es el tipo de pensamientos que han estado surgiendo especialmente al despertar en las mañanas, eso me permite seleccionar las “semillas” de nuevas proyecciones mentales que quiero hacer.
Cuido mis palabras y mis pensamientos procurando mantener mi atención en el presente. Agradecer produce cosechas abundantes y nos entona con las mejores co-creaciones para nuestras vidas y la armonía y equilibrio de todo lo que nos rodea.
Muchos de nosotros conocemos esto, pero nos perdemos en la práctica diaria y necesitamos recordarlo, mantenerlo activo y en presente.
La siembra y CUIDADO de este árbol por sembrar, es una oportunidad bellísima de recordarnos a nosotros mismos.
Todo aquello que estemos experimentando como desequilibrado o incoherente podemos transformarlo en abono para nutrirnos.
Contribuir con nuestra Madre Tierra tiene varios niveles. El más evidente es la acción física:
Siembro un árbol. Pero ese arbolito físico precisa de mis cuidados amorosos por mucho tiempo hasta que se desarrolle plenamente. También precisa de mi amistad pues es un ser vivo y le encanta que le hable, que lo abrace y que posteriormente le permita también regalarme su energía y ayudarme a sanar.
Cuido el agua. Y responsablemente utilizo solo aquellos productos que no contaminen o los que menos contaminen. Reutilizo el agua sobrante del lavado para regar. Mantengo cerrada la llave mientras me cepillo los dientes o me enjabono en la ducha.
Reciclo la basura. Clasificando todos los desperdicios y regresando a la tierra todo el material orgánico.
Evito producir contaminación.
Pero existen otros niveles de contribuir con nuestra Madre Tierra y son tan importantes como aquellos que precisan de nuestras acciones cotidianas: PENSAMIENTOS, EMOCIONES Y PALABRAS diarias. La Red de Conciencia Crística está construida y alimentada con todos ellos.
La oración es una de las contribuciones más grandes a nuestro amado planeta.
Por amor al planeta, por amor a nosotros, por amor a toda la vida "ora" desde lo más profundo de tu corazón.

La Terapia Homa puede restituir la capa de ozono de nuestro planeta. Es una terapia hermosa y muy eficiente. Pueden buscar información en la página http://www.terapiahoma.com Y para leer los boletines revisen la página http://www.terapiahoma.com/noticias/boletines.htm
Y existe otro modo de contribuir muy importante: EDUCAR A OTROS, divulgar la información y las experiencias que ya tenemos: ENSEÑA AMOROSAMENTE A TU VECINO!!!.
Hermanados con nuestra Madre Tierra.
Bendiciones y cariños para todos.

Conny

12/7/07

Después de revisar la Crueldad...

Con el Orgullo encontré que no permite Ser Uno Mismo, qué está tan alejado de la realidad y que a su vez también está alimentado por las otras causas. La arrogancia, la soberbia, la falsa humildad, el desdén, la superficialidad, el orgullo espiritual…El Orgullo, concluí es un exceso de “importancia personal”. Para combatir esta peste da muy buen resultado proponerse ser lo más auténtico posible, lo más natural, lo más espontáneo, lo más honesto: siempre buscando ¿quién soy yo?, ¿cómo soy?... y dándome el permiso de serlo pero siempre con el ingrediente de ayudar y servir amorosamente a los demás, con modestia, cultivando mi ser. El regalo resultante es entonces la Humildad.
Me causó un gran impacto la definición que encontré en un diccionario acerca del Egoísmo: Imperfección del corazón y de la inteligencia. El egoísta se cierra a las oportunidades, se aísla en su propio mundo, sólo busca su provecho personal. Fue todo un descubrimiento “Ver” que los egoístas carecen de una equilibrada inteligencia. No logran descubrir el inmenso disfrute que existe en la Aceptación, en la Apertura, cualidades que nos llevan a Compartir y a Descubrir los inmensos tesoros que podemos Dar y Recibir en un infinito y enriquecedor Intercambio de dones, talentos, ayudas, alegrías, afectos. Servir y ayudar amorosamente a quienes nos rodean, para comenzar, derrumba el egoísmo y nos conduce hacia una vida altruista y plena. Para mí el contrario del Egoísmo es el Altruismo: ¡puro amor al prójimo!
Cuando revisé la Codicia me topé con un denominador común: ¡nunca se está contento! por eso expresan Amargura, Envidia, Ambición Desordenada, Avidez, Rapacidad. Con nada se sacia la Codicia. La Avaricia es sólo un detalle. Viven Ansiosos, quejándose de todo. Existe una inmensa incapacidad de vivir en el presente y con muchísima frecuencia se encuentran “enchufados en el pasado o en el futuro”: “Cuando tenía… cuando tenga…”. Si está lloviendo la queja será porqué llueve ¿Cuándo saldrá el sol? Si está el sol la queja será por él ¿Cuándo se acabará este calor?... Pero si se bendice y se agradece cada instante, cada oportunidad, cada circunstancia, cada detalle… pero si se celebra cada momento de la vida… Pero si se despierta al milagro del “aquí y ahora” es muy difícil no sentir contento, alegría y buen humor. Servir y ayudar amorosamente a todos nos lleva directo a recibir el inmenso regalo de la Generosidad. Para mí el contrario de la Codicia es la Generosidad y ella no existe sin agradecimiento ni contento.
Con el Odio fue entonces mucho más fácil encontrar lo que nos lleva derechito hacia ese estado de veneno puro: las críticas y cuestionamientos negativos y destructivos, los señalamientos y acusaciones, otra vez las continúas quejas y el chisme. Así se van sembrando rencor y resentimiento, aversión y deseos de venganza. El buen humor es uno de los mejores remedios que existe junto con bendecir y agradecer. El cuidado amoroso colocado, muy atentamente, en cada ser, acción y objeto con el que interactuamos o del que nos servimos. Optimismo, Tolerancia, Solidaridad positiva. El desapego y liberación de ataduras emocionales. Otorgar y ejercer la libertad con respeto. Dar, Compartir ayudando y sirviendo amorosamente a los demás nos lleva a practicar el Perdón constantemente, sin culpas. El regalo es muy grande: Amor Incondicional, esto es lo contrario del Odio.
Todas estas “negatividades”, “desequilibrios”, “defectos”… llámenlos como quieran, van de la mano con la Ignorancia. Sufrimos de Ignorancia cuando desconocemos o nos cerramos a la posibilidad de “conocer”. Aquí encontré a todos los temores, a todas las mentiras, a todas las imprudencias, autosabotajes, incoherencias, fanatismos y supersticiones. Aquí encontré también a la desidia, la dejadez y la flojera. Los malos hábitos y costumbres, el pesimismo. Aquí están en primera fila el uso inadecuado del verbo, del pensamiento, de las emociones y del tiempo. Aquí está la apatía, la imposición, la humillación. ¡Aquí hay tanto! Y el camino a seguir siempre es en búsqueda de la verdad. Cultivar el desarrollo de la intuición y el discernimiento. Buscar y buscar: conocimientos e información ordenados, ¿quién soy Yo? Desarrollar el estado de alerta y atención constantes. Cultivar una vida sana, una actitud de prudencia, coherencia, rectitud, coraje y valentía. Aceptar y entender las experiencias y los aprendizajes integrándolos en nuestras vidas. Aprender a pensar, a sentir y a hablar. Aprender a utilizar tiempo y espacio. Aprender a amar: a nosotros mismos, a los demás, al planeta. Permanecer optimistas… Buscando la verdad caminamos hacia la Sabiduría, el contrario de la Ignorancia.
La Inestabilidad nos llena de dudas, de inseguridades. La Baja autoestima, la falta de fe nos convierte en personas vulnerables, indecisas, influenciables, llenas de culpa: el caldo de cultivo perfecto para la falta de firmeza y la adquisición de adicciones y la falta de firmeza. “Ausencia de Dios” fue el resumen que saqué de todo esto. Por ello, el inicio hacia un estado de equilibrio es para mí la Conexión con Dios y el contacto directo con la naturaleza. Todo lo que proporciona paz, relajación, sosiego: respirar conscientemente, el cultivo de una vida sana. Acciones, pensamientos, actividades, palabras todas que fortalezcan la autoestima, la confianza, la armonía y la fe para obtener el inmenso regalo del Equilibrio.
Al final me di cuenta que Edward Bach simplemente hablaba de llenar nuestras vidas de Valores Universales positivos y enriquecedores, de regresar a ser nosotros mismos, de vivir en y con Dios. Entonces, todo para mí se interconectó. ¡Valores! ¡El Valor! ¡Si! El valor y el coraje para buscar, preguntar y asumir; para aceptar, rectificar y seguir; para borrar mi propia importancia personal y dar pasitos hacia la coherencia plena en cada detalle de todos los aspectos en mi vida. Valor para perder el miedo a hacer el ridículo. Tan sólo puedo hablar de mi propia experiencia y vivencias, eso incluye lo que observo y comparto con los seres y el mundo que me rodea.

26/6/07

Después de revisar la Crueldad...

Con el Orgullo encontré que no permite Ser Uno Mismo, qué está tan alejado de la realidad y que a su vez también está alimentado por las otras causas. La arrogancia, la soberbia, la falsa humildad, el desdén, la superficialidad, el orgullo espiritual…El Orgullo, concluí es un exceso de “importancia personal”. Para combatir esta peste da muy buen resultado proponerse ser lo más auténtico posible, lo más natural, lo más espontáneo, lo más honesto: siempre buscando ¿quién soy yo?, ¿cómo soy?... y dándome el permiso de serlo pero siempre con el ingrediente de ayudar y servir amorosamente a los demás, con modestia, cultivando mi ser. El regalo resultante es entonces la Humildad.

16/6/07

BACH ME PUSO A PENSAR: La Crueldad

Sobre Edward Bach y sus elixires florales hay tanta información, tanta bibliografía, tantos grupos y tanta gente “experta” en la materia que se hace muy fácil para quién esté interesado encontrar lo que sea al respecto.
A mí, en lo particular, me apasiona el propio Edward Bach, así que en mi propio proceso siempre busqué “la fuente”. Muy especialmente los principios que él enumera en su librito sobre las causas de desequilibrio y enfermedad.
Esas causas de enfermedad, decía Bach, son todas aquellas que “te hacen creer” separado de Dios. Así que las causas de enfermedad reciben nombres tales como: Crueldad, Orgullo, Egoísmo, Codicia, Odio, Ignorancia e Inestabilidad.
“Así es la cosa”, pensé… pero continué pensando en que siempre damos todo por hecho y por aprendido. Se supone que todos sabemos lo que la Crueldad y todo lo demás son ¿o nó…?
En cuanto profundicé acerca de este asunto y comencé a preguntar a mí alrededor me di cuenta de que la mayoría de las personas, incluida yo, no tenían muy claro lo que realmente significaba cada uno de esos términos. “¡qué horror!”: No teníamos idea de cómo funcionaban los mecanismos que nos bloquean, desequilibran y enferman.
Bach afirmaba también que si combatíamos la causa directamente, ésta se hacía más fuerte y explicaba que la mejor manera de disolverla era cultivar la cualidad positiva contraria. Y otra vez me pregunté cosas que me hicieron entender que damos por hecho que sabemos exactamente de lo que se trata y que tal vez no sea así. “Bueno Conny”, me dije ¿cuáles son las cualidades contrarias a la Crueldad, al Orgullo, al Egoísmo, a la Codicia, al Odio, a la Ignorancia y a la Inestabilidad?... De pronto me di cuenta de que no era una sola cualidad sino un grupo de cualidades que permitía llegar a un punto en el cual se recibe un regalo: Si, ¡un regalo!... y que ese grupo de cualidades incluye un modo de vida, un despertar permanente, un estado de alerta, un aprender a pensar, aprender a sentir y aprender a hablar. Toda una reprogramación. ¡Todo un cambio! Un cambio de consciencia.
En lugar de preguntarme, entonces, ¿qué es crueldad? Comencé a preguntarme ¿qué lleva a alguien a ser cruel? ¿Qué acciones, qué actitudes…?
Esto fue lo que encontré:
Cada vez que ocasiono daño a alguien, comenzando por mí misma, con el pensamiento, la emoción o la palabra estoy siendo cruel; cada vez que contamino el aire, el agua, la tierra, mis propios espacios, mi cuerpo… estoy siendo cruel. Cada vez que ignoro las necesidades de los seres que dependen de mí, mis plantas, mis mascotas, mis seres queridos, mi comunidad, mi propia persona… estoy siendo cruel. Cada vez que desato estados de ira, impulsividad descontrolada, indiferencia hacia mi entorno… estoy siendo cruel. La inhumanidad es crueldad, no es sólo “matar” a otro ser vivo literalmente, también se matan esperanzas, alegrías, opiniones, por eso la manipulación es crueldad y el chisme también. Es el descuido sumado a todas las otras causas de desequilibrio lo que lleva a un ser humano a ejercer la crueldad. ¿Y entonces…? La solución estaba en “sembrar” un poquito de Cuidado, un poquito de Comprensión Amorosa para cada situación, un poquito de Dulzura, un poquito de Misericordia, un poquito de manifestaciones de afecto. Resultado de esta suma: el regalo de la Compasión. Por eso, para mí, la Compasión se convirtió en el contrario de la Crueldad.
Realicé el mismo proceso con cada una de las causas, comenzando siempre con preguntas para mí misma y buscando “lo qué está detrás”, aquello que no es tan obvio.

Descubrí que todos somos especiales pero no lo sabemos.

Mi intención… tan sólo es compartir y facilitar mis aciertos y errores en la preparación y formación de las personas que quieren aprender literalmente a “tocar” todo ese mundo de “energía” sutil que SI existe y que está al alcance de nuestras manos.
Decidí escribir estas páginas pues existen muchas cosas que compartir y la necesidad de hacerlo, espero sea del modo más ameno, sencillo y comprensible posible.

¿El tema?... el de siempre… ¿Quién soy Yo? ¿Qué estoy haciendo aquí? ¿Cuál es mi propósito de vida? ¿Mi lugar en el mundo? ¿Cómo encontrarlo? ¿Cómo realizarlo? ¿Cómo llevar una vida plena, saludable, equilibrada, dichosa?... ¿Qué es la verdad?...

Estos temas me apasionan desde que tengo memoria y el camino de vida que hasta los momentos he recorrido siempre ha contenido esas mismas preguntas una y otra vez.

Ahora, que inicio la tarea de compartir mis preguntas y los hallazgos, invoco al Gran Poder de Dios para que ilumine mi verbo y materialice su amor a través de mis palabras. Que así como va tocando mi corazón y mi vida, toque al lector profundamente.
Siempre he sentido fascinación por la Obra de la Creación. Cada criatura, cada paisaje, cada astro me arroba. En todo veo la mano de Dios y su Voluntad Divina manifestándose.
Los momentos conflictivos, dolorosos, en los cuales me sentí perdida e incluso “alejada” de Dios fueron muy difíciles. Épocas de inmensa inestabilidad, incertidumbre, fracasos, enfermedad, tristeza e infelicidad. Pero, seguí buscando… y encontrando… a Dios gracias. Por ello me considero más una “ENCONTRADORA” o “RESPONDEDORA” que una “BUSCADORA” aunque he buscado bastante y continúo haciéndolo.